Estos días dejo que las cosas entren en mi mente y salgan tal cual, sin digerirlas.. creo que si empiezo a pensar mucho puedo volver a una dinámica que no me gusta un pelo, así que lo mejor es evitarla.
Así que mientras intento que el acoso y derribo del Músico no me afecte más de la cuenta me dedico a buscar la sombra de ojos lila perfecta.
Ya, una tontería. Lo sé, teniendo en cuenta todo lo que está cayendo.
Pero no puedo evitarlo.
El Músico sigue con sus contradicciones:
te quiero, quiero estar contigo toda la vida... pero que le pasará a Ella? Mira amor, ese es tu problema, no el mío... esa es una de las cosas que no soporto de él. Ni de ningún hombre. Quiero alguien a mi lado que sea fuerte, porque yo estoy cansada de ser la fuerte.. quiero un hombre seguro de lo que quiere y que sepa lo que ha de hacer. Quiero a alguien que tenga las cosas claras.
Lo malo es que cuando veo al
Músico las chispas estallan por todos los lados... así que he de mantenerlo lejos de mi vista, porque sinceramente no creo que la química pueda compensar todo lo demás...
Mientras, me dedico a contarle a mi mejor amigo, el
Ingeniero, lo flexible que soy desde que practico pilates y que me he dado cuenta de ello al comparar mi última vez con el Pintor con esta vez pasada. El Ingeniero sería el equivalente a un amigo gay, pero no es gay que conste, y nos conocemos de manera bastante.. íntima... así que realmente nos une un gran vínculo. Tiene pareja y es feliz con ella, así que me puedo permitir soltarle todas las burradas que quiero, como si él fuera una amiga más, porque sé que está feliz si me ve optimista y feliz. Creo que no hay nada que no le pueda contar, porque él ha estado ahí siempre, sin importarle cuan idiota era yo, que no le llamara o que no quisiera hablar con él.. Ha pasado por todas mis subidas y bajadas y aún así y todo me sigue queriendo, así que intento compensarle por todos mis malos humores: yo le escucho y él me escucha. Y afortunadamente su novia es una de las pocas que no le ha exigido que dejemos de ser amigos (es que pasé por una racha..).
En fin, a lo que iba, el viernes me compré dos sombras de ojos más de color lila; vistas de cerca no son nada diferentes.. aún no sé cómo me dejé engañar!!! Además, mientras la chica me hablaba de que una era mate y la otra tenía brillo, yo sólo podía mirarle a su cara profusamente maquillada... toda ella era un poema y aún siendo guapa y joven, debía aparentar diez años más debido a todo el pote que llevaba encima. Y era ella quien me aconsejaba a mi sobre todo lo que debía ponerme en la cara! Os juro que de repente mi cara me pareció de lo más limpia y reluciente...
El Músico dice que me va a comer... promesa o amenaza?